viernes, 28 de octubre de 2016

Forjar Destinos: una misión central del Liderazgo de Apertura.

El Liderazgo de Apertura busca crear espacios de colaboración y aprendizaje hacia el interior de las organizaciones, donde las personas puedan prácticamente "estallar y expandir todo su potencial". Para ello, el Líder debe crear "espacios seguros" en los que se pueda expresar lo mejor de las personas. Espacios abiertos, amplios, donde quepan las ideas (todas las ideas posibles), donde se aporte con libertad y creatividad. En los que se acepte el "fracaso", consecuencia de haber tenido el valor y el coraje de haber asumido un reto con pasión y perseverancia. Y en los que se festejen los éxitos que surgen del esfuerzo colaborativo y solidario sustentado en principios. En aquellos que se construyan historias de emprendimiento en la observancia colectiva, irrestricta y convencida, de tres grandes principios: el respeto, la confianza y el compromiso.
Espacios de fe, en los que florezca el compromiso con el tiempo de todos aquellos que han decidido luchar contracorriente y forjar sus propios destinos. Espacios de realización, trascendencia y plenitud, en los que la tecnología social supere la manipulación y lo superficial, para sumarse a la construcción de una mejor vida comunitaria, basada en el capital social y los valores profesados por los grupos.
Este mundo, nuestro planeta, que se debate entre la corrupción, la competencia sin sentido, el radicalismo, la miseria y la explotación de las masas, necesita líderes verdaderos capaces de dar la batalla por un futuro mejor. "Líderes forjadores de Destinos" que asuman el apostolado de guiar al ser humano en comunidad, sin que ello signifique renunciación o postergamiento para las legítimas aspiraciones personales que surjan en la vida de cada individuo. Líderes capaces de transformar los entornos jerárquicos y eficientistas, en espacios abiertos en los que se cultiven las verdades múltiples, la diversidad, la tolerancia y la complementación, como posibilidades reales de darle razón y sentido a los propósitos comunitarios que buscan construir una vida mejor para todos.
Liderazgo transformacional, apto para en verdad alterar la dinámica cotidiana de las organizaciones, hoy persistente y enraizada, a través de impulsar un esfuerzo colectivo por "cambiar al mundo".
Líderes capaces de asumir un papel fundamental en el dotar al ser humano de capacidades reales de forjar destinos diferentes a partir de propósitos colectivos, basándose en un proceso de mejora holística e incremental, que pase por el acometer sistémico y permanente de una espiral ascendente forjada por el emprendimiento creativo e innovador, del ciclo ensayo-mejora-aprendizaje.
Un apostolado, guía de vida de los Líderes forjadores de Destinos, que sea base cotidiana y dinámica de la propia evolución del Liderazgo y de la formación de Líderes de Líderes, competentes y realmente comprometidos, para visualizar y llevarnos hacia un futuro mejor.
Un Líder forjador de Destinos que se conciba y actúe como un ser humano con una nueva sensibilidad, una nueva forma de pensar, sentir y actuar en el mundo, asumiéndose protagonista de la transformación para alcanzar estados de bienestar generalizados y posibilidades reales de sustentabilidad y plenitud, que le permitan a todos acceder a la "felicidad", más como un estado cotidiano y natural de las personas, que como un anhelo que se persigue lograr.